– La formación de izquierdas considera inmoral que el Grupo de Gobierno quiera vender un superávit, cuando no se ha cumplido con el gasto comprometido inicialmente en capítulos como el destinado a inversión.

– Para Carlos Martín, concejal de IUC, “existen muchas partidas que no se han ejecutado y que son las de mayor relevancia para la población de un presupuesto que fue aprobado, tardíamente, en el segundo semestre del año 2016. Se promete mucho y no se cumple.”

– IUC está trabajando ya en diferentes propuestas para la utilización del remante en inversiones, para que todo no se destine al pago de deuda.

Tras las declaraciones realizadas por el Grupo de Gobierno, en las que resaltaban que tras muchos años el Ayuntamiento de Tazacorte cerraba sus cuentas con superávit, desde IUC se ve necesario explicar a los vecinos y vecinas estos titulares que pueden llevar a engaño. Siendo conscientes de la complicada situación de endeudamiento que arrastra el consistorio, no se considera que se pueda presumir de una buena gestión presupuestaria cuando en varios capítulos, como el destinado a la inversión, se ha ejecutado muy poco o se han dejado de repartir ayudas directas a estudiantes o emprendedores por una nefasta gestión.

Para Carlos Martín, concejal de IUC, “existen muchas partidas que no se han ejecutado y que son las de mayor relevancia para la población de un presupuesto que fue aprobado, tardíamente, en el segundo semestre del año 2016. Se promete mucho y no se cumple.”

Analizando la ejecución de gastos del presupuesto es posible encontrar cómo hay partidas del capítulo 1, el destinado a gastos de personal, como las cuantías de la Seguridad Social que pueden ser ajustadas, ya que han generado un gran remanente, de 90.046,70 euros. Un ajuste que permitiría tener recursos para otras partidas, como ha ocurrido en otros ayuntamientos de cara a los presupuestos de 2017. En el capítulo 2, donde se encuentran partidas destinadas a las reparaciones, hay algunas que no se han tocado y se podrían haber usado para adquirir materiales necesarios y hacer labores de mantenimiento tan necesarias, como las farolas de la Plaza de España, el pésimo estado de conservación de La Pérgola, losetas desprendidas en las aceras del municipio o pequeñas obras de mantenimiento en los museos, por citar algunos ejemplos.

En el capítulo 4, destinado a transferencias corrientes, los ejemplos de desidia son varios: de lo presupuestado inicialmente para ayudas al estudio, 23.000 euros, cuyas bases se publicaron en septiembre de 2016 en el Boletín de la Provincia, no se han concedido. De los 3.000 euros para ayudas a emprendedores tampoco se ha ejecutado un euro y lo mismo pasa con los 3.000 euros presupuestados inicialmente para las asociaciones del municipios. La misma situación encontramos en los 15.000 euros para ayudas al deporte, un área que ha sido abandonada por el Grupo de Gobierno, contando con una partida para su fomento directo.

Hay partidas de este capítulo que deberían haber sido utilizadas en su totalidad, por las necesidades personales y familiares que existen en el municipio, con una de las renta per-cápita más bajas de las islas, como son las correspondientes a ayudas individuales, con 4.930 euros, y las ayudas de emergencia social, con 3.500 euros, ambas con remanente.

El capítulo que más inquietud genera es el dedicado a las inversiones del crédito, ya que no fue ejecutado 79,89% de lo presupuestado. Para las obras del RAM, dedicadas al mantenimiento de los colegios existían 15.000 euros que no se usaron. De los 6.000 euros para el equipamiento del Centro de Día y Residencia sólo se invirtieron 1.500 euros. Los 6.000 euros en la partida para reparación de Infraestructura Municipal tampoco se invirtieron y así un largo etcétera hasta tener el famoso superávit que se ha anunciado y que, en realidad, ha sido fruto de la no ejecución de un presupuesto que para el 2017 será muy similar.

Para Carlos Martín, “la política social y de inversiones es inexistente y la prueba de ello está reflejada en la liquidación presupuestaria del año 2016.” Por ello, desde IUC se recuerda al Grupo de Gobierno de UB-CC que la Ley permite destinar parte del remanente a la ejecución de inversiones financieramente sostenibles y que están moralmente obligados a que los impuestos de los vecinos y vecinas repercutan directamente en su calidad de vida. No se puede pedir constantemente un esfuerzo fiscal a los ciudadanos sin recibir nada a cambio.

Desde IUC se solicitará al Pleno que al menos el cincuenta por ciento del remanente, fruto del dinero que se han dejado de invertir en el ejercicio 2016, vuelva a la ciudadanía de Tazacorte a modo de obras de inversión, más allá de asfaltados y farolas.