Izquierda Unida Canaria en Lanzarote muestra su pesar por los sucesos que han llevado a la pérdida de tres vidas en los últimos días en las carreteras de la isla

 

Arrecife a 30-03-2017. A pesar de que Lanzarote dispone de itinerarios que deberían ser seguros gracias a la conjunción de las nuevas medidas de seguridad activas y pasivas en vehículos, es necesario denunciar el precario estado en el que se encuentran las redes de comunicación de Lanzarote, salpicadas de parches, irregularidades en el pavimento, señalizaciones incorrectas, desfasadas o deterioradas, con invasiones de aulagas en sus arcenes y con límites de velocidad a modo de carteles decorativos que poco se respetan.

Las cifras apuntan a un aumento progresivo de la siniestralidad en las carreteras de Lanzarote que exige una acción urgente e inmediata. Según los datos del Centro de Datos del Cabildo de Lanzarote, los accidentes en las carreteras han incrementado durante los últimos 8 años, casi duplicándose de los 174 siniestros en 2008 a los 336 que el año pasado.

Hace ya bastante tiempo ha quedado claro que el vehículo particular es el rey de la carretera en Lanzarote, para el que se conciben las vías y que representa un parque móvil  envejecido hasta niveles alarmantes. De hecho, el papel del transporte público insular es prácticamente testimonial y no representa una alternativa factible y real a los problemas de comunicación que requiere abordar la sociedad conejera. Además los transportes alternativos al automóvil particular han sido infravalorados o mal interpretados. Un ejemplo está en el turismo deportivo que tantos ciclistas trae a nuestra isla: no existen carriles específicos practicables para las bicicletas y mucho menos, carreteras preparadas para ser calificadas como vías ciclistas por carecer de continuidad las pocas iniciativas que se han llegado a plantear.

Se hace muy necesaria la voluntad política y la apuesta continuada por la mejora de las infraestructuras viales en la isla. Por ello, la formación de izquierdas propone un plan de desarrollo y conservación en el que se establezca el mantenimiento progresivo de las vías, la convivencia entre las diferentes maneras de concebir el transporte en la isla y mejorando dando sostenibilidad a la red de transporte público.